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Dan Costas - CHARLEMOS
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| No
Grite! |
Cuando
se habla de contaminación, casi todo el mundo
piensa solamente en la suciedad, líquidos o humo.
Pero hay muchas formas de contaminación, y una
de ellas, es la sónica.
La contaminación ocasionada por el alto nivel
de ruido, arruina nuestra salud y la de quienes nos
rodean.
También, cuando mencionamos “ruidos”,
pensamos en escapes de vehículos, martillazos
o golpes en general, pero hay muchos otros.
Una canción, puede ser disfrutable, o molesta.
Independientemente del tipo de música, la variación
estaría en el mayor o menor volumen con el que
se escucha.
En lo que respecta a como hablamos, estudios recientes
han demostrado que hay una relación directa entre
la cultura, el satatus económico y nuestra inteligencia,
con el volumen que utilizamos en nuestra vida diario.
La relación seria que las personas cultas de
buen pasar económico e inteligentes, hablarían
en forma suave y con volumen moderado, y en cambio,
los de escasos conocimientos e inteligencia, no solo
suelen hablar a los gritos, sino que además generan
toda una serie de ruidos durante sus actividades.
Como se dice, el que sabe, no necesita decirlo. Se nota.
Por otra parte, al que no sabe, también se le
nota, por como grita, o se mueve ruidosamente.
Un entorno ruidoso, se relaciona muchas veces con otro
tipo de contaminaciones, no solo con la falta de cultura.
Si observamos la vivienda, o el lugar de trabajo de
personas de buen nivel cultural, podemos notar una serie
de detalles comunes: orden, limpieza, bajo nivel de
ruidos y ambiente generalmente agradable.
En cambio, si nos detenemos a ver los detalles de lugares
de bajo nivel, podremos ver: desorden, suciedad, alto
nivel de ruidos (con música a fuerte volumen),
conversaciones y discusiones a los gritos.
Un edificio de departamentos u oficinas, puede ser totalmente
distinto, con la presencia o ausencia de este desagradable
tipo de gente. Hasta hay diferencia entre los días
en que están o no.
Los ruidos, incluídos los gritos, nos distraen
dificultando nuestro trabajo e incluso coordinación.
Nótese que las personas ruidosas y gritonas,
generalmente padecen de algún tipo de problema
psicológico o mental.
La mayoría de las veces, ese gritón, ni
siquiera se da cuenta de su costumbre, y suele llevar
a los que están a su alrededor (y que tampoco
se dan cuenta), a ir elevando el volumen de sus bocas
en forma inconsciente.
Hay muchas formas de decir las cosas, y nosotros queremos
que se convenza, aunque debamos decírselo a los
gritos: NO GRITE!!!
Dan
Costas.
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