La burocracia y otras yerbas malas

Continuamente escuchamos comentarios y quejas, en los que el tema central es el exceso de burocracia.

Cuando hablamos de burocracia, no nos referimos solamente a los organismos oficiales. También queremos decir empresas privadas e instituciones.

Los largos y tediosos trámites, salpicados con idas y venidas, de una oficina a la otra, o de un piso a otro, son una amarga experiencia de todos nosotros.

Si bien la “cola” ya es una situación aceptada-soportada por los sufrientes interesados, debe de haber formas de aliviarlas.

Con un poco de buena voluntad, y ubicación de los funcionarios y empresarios, muchas de ellas se podrían evitar, o por lo menos acortar.

Hay muchas situaciones ridículas, y hasta injustas. El “pague primero, y reclame después”, así como el “cargo por factura”, se agregan a estas plagas, (cobran por una factura que también necesitan ellos).

Los jubilados, merecen un párrafo aparte. Gente mayor, que debe esperar largas horas, o que tenga que andar de aquí para allá, recorriendo interminables pasillos, no es un espectáculo agradable ni justo. Merecerían una atención especial.

Por lo menos, las empresas privadas podrían habilitar más cajas, o disponer mayor cantidad de empleados para atender al publico, cosa que por otra parte ayudaría a palear el desempleo.

Cada director de organismo oficial, gerente de empresa, o propietario, tendría que intentar hacer uno de sus propios trámites para ver así, en carne propia, cuáles son las dificultades.

Hace ya un tiempo, nos comentaron que en Brasil, existe un organismo oficial que se llama Ministerio de Desburocratización, o algo así, lo que nos asombró.

Esto es así, esperemos que dentro de los beneficios del MERCOSUR aparezca algo similar por estos lados.

La cara de estoicismo con la que nos revestimos cuando tenemos que hacer algún trámite, se vería iluminada por la sonrisa de satisfacción que tendríamos, al pensar que por lo menos no le dejemos las “colas”, de herencia a los hijos.

Una solución, sería que se designe a una persona, o comisión, para que efectuando los distintos trámites o gestiones, como si fuera cualquier particular (sin recomendaciones ni conocidos).

Rápidamente se puede notar si hay algún papeleo excesivo, o si hay algo que se pueda evitar.

Se puede ver rápidamente si hay dos papeles que se reemplazen por uno, si hay detalles que se podrían mejorar.

Además, y en forma interna, se puede hacer planillas que simplifiquen, archivos que se eviten, firmas y sellos innecesarios.

Todo esto redundaría en beneficios, tanto para el que tenga que hacer el trámite, como para la empresa, por el simple ahorro de tiempo.

El estudio de todos estos detalles, obviamente tendría que ser realizado por especialistas, siendo su costo solventado por el simple ahorro de tiempo, papelería, impresos y esfuerzos.

Hace poco tiempo hicimos un interesante curso sobre “Excelencia de Servicio”, con el que pudimos notar la importancia tremenda de los detalles que parecen insignificantes. El mencionado curso dictado por Tom Wise (reconocido mundialmente), nos daba muchísimas pautas, en las que se destacaba siempre la importancia de la superación permanente en la atención al cliente.

El negocio o empresa que vaya ofreciendo ventajas al importante capital que es su clientela, no solo se destacará, sino que contará con ventajas por sobre sus competidores.

Si algún político aprovechara e

sto, y se preocupara por los sufridos ciudadanos “coleros”, vería incrementada su popularidad y captación de votos.

Dan Costas

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1 Comment

  1. sofas hosteleria

    13/06/2014 at 8:00 am

    Me ha encantado vuestro post y me ha sabido a poco pero ya sabeis lo que dice el dicho “si lo bueno es breve es dos veces bueno”. Me gustara volver a leeros de nuevo.
    Saludos

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